El reto del siglo XXI es conseguir la eficiencia energética para reducir las emisiones de CO2.

¿Realmente somos conscientes de cuanta energía desperdiciamos? No, probablemente aún no lo somos.

Y es que las emisiones de CO2 que enviamos a la atmósfera son cada vez mayores Sin embargo, somos conscientes de lo importante que es reducir nuestro consumo y de lo mucho que nuestra especie contamina nuestro entorno. Es nuestra responsabilidad efectuar un consumo responsable,  reciclar y contribuir a reducir estos niveles.

Llega el momento de contribuir a la sostenibilidad del planeta buscando la eficiencia energética.

Se es energéticamente eficiente cuando, para realizar una actividad, se consume una cantidad de energía por debajo de lo habitual. Para conseguirlo, es importante que la mayor parte del abastecimiento energético se base en energías renovables, también llamadas energías alternativas.

Debemos utilizar electrodomésticos que consuman menos, aparatos diseñados para conseguir la eficiencia energética. Podemos comprobar si lo son en las etiquetas de eficiencia energética de cada aparato.

Reciclar está de moda

Una persona, una comunidad comprometida con el medio ambiente ha de tratar de consumir de manera responsable. Reciclar también empieza a ser costumbre. Plásticos, vidrios o tejidos pueden tener utilidad renovada. Incluso reciclar prendas moda es ha habitual.

Objetivo: Reducir las emisiones de CO2

Reducir la contaminación ambiental no es solo responsabilidad de gobiernos y empresas. Con sencillas acciones en nuestro día a día cada uno de nosotros podemos ayudar a la sostenibilidad del planeta, contribuimos a mejorar nuestro hábitat y por tanto nuestro Mundo.

Algo tan fácil como optar por productos alimenticios de nuestra localidad. De esta forma, evitamos las emisiones de CO2 que produce su transporte.  Evitar ambientadores o aplicar en el uso del papel estrictamente las pautas de «las tres erres»: Reducir, Reutilizar y Reciclar.

Cambiemos paso a paso nuestros hábitos para que nuestro consumo sea cada vez más “verde”. Un consumo responsable, reciclar y buscar la eficiencia energética son las claves para un progreso sostenible