Los negocios vaca, maravillosos para ser ordeñados.

Los negocios vaca, maravillosos para ser ordeñados.

Boston Consulting Group, en su famosa matriz, definió los negocios vaca como aquellos con un gran presente y muy poco futuro.

Al final de su ciclo de vida, estos negocios o formatos comerciales son líderes en su mercado y recaudan fuertes cifras de venta. Si hablamos de comercio, pensemos en aquellos de los de «toda la vida». Los comercios que todo el mundo conoce y cada vez menos visitan.

Sus satisfechos propietarios ven la caja llena, aunque cada vez los tickets tienen menos líneas. Cada vez hay menos gente en la tienda.

Sospechosamente, sus competidores no suelen ser muy agresivos. No gastan mucho en publicidad y dejan que el líder siga siendo líder. Claro, es que son negocios perro. También llamados negocios lastre, los negocios perro comparten un mercado con muy poco atractivo de futuro. Son negocios que han aceptado el liderazgo de que hemos denominado negocio vaca. Se conforman con «las migajas» y se limitan a imitar. Hacer lo de siempre les parece lo más seguro y no arriesgan.

Si no tienes competencia, no tienes mercado

Un mercado en el que no se abren nuevos comercios. Porque ¿quién en su sano juicio querría invertir en un negocio que se muere? Un mercado del que están saliendo los clientes, porque no encuentran lo que les gusta.

Los negocios perro, con tan poco futuro como los negocios vaca.

Los negocios perro, con tan poco futuro como los negocios vaca.

Y es que esos formatos comerciales ya no están de moda. Ya no dan a sus clientes la experiencia que están demandando.

Todos los mercados cambian
y solo es posible sobrevivir si nos damos cuenta a tiempo.

Si quieres ser estrella
has de adelantarte a la competencia.

La competencia directa de un comercio ya no está en aquellos comercios que hacen lo mismo que nosotros y de la misma forma.

La nueva competencia del comercio son comercios que ofrecen una mejor experiencia de compra.

Son los comercios que comprenden mejor a sus clientes (que ahora son los nuestros). Ya no importa tanto qué es lo que vendemos sino cómo lo vendemos.

Hay que predecir, hay que imaginar el futuro antes de que el futuro se olvide de nosotros.

Las nuevas formas de utilizar la tecnología nos permiten ofrecer mucho más de lo que los clientes esperan. Nos permiten adelantarnos a sus deseos.

Los comercios, como muchas otras empresas, tienen un recurso infrautilizado. Un valioso recurso al que no prestan suficiente atención: sus datos. Vamos a activar esos datos, vamos a convertirlos en su mejor activo.

Es posible y, muy pronto, os contaremos como vamos a hacerlo.  [Por cierto ¿ya conoces Besurt?]

¿Quieres tener un comercio estrella?

Un comercio estrella es el que tiene un gran atractivo futuro y un presente de liderazgo.

Los negocios estrella generan fuertes cifras de venta, pero también necesitan de fuertes inversiones. Mantener un liderazgo es una tarea dura: hay que mantener la promesa hecha a los clientes. Si hemos prometido lo mejor, hay que dar lo mejor siempre.

Son atacados por una competencia feroz, por empresas que quieren arrancarle el liderazgo. Son los comercios o negocios niño o interrogantes. Y compiten con el negocio estrella en un mercado con mucho atractivo futuro, en el que muchas empresas van a entrar porque es el mercado elegido por los clientes.

Los mercados atractivos están poblados por negocios 4.0, no por negocios vaca.

Un comercio, un negocio 4.0 que utiliza lo mejor de las nuevas tecnologías. Es un comercio consciente de la cantidad insospechada de datos de los que actualmente dispone. Y, además, sabe cómo utilizarlos para adelantarse a los cambios. De esa forma, toma decisiones de forma proactiva y con el menor riesgo posible.

Hay que practicar el smart marketing para adelantarse a la competencia. Hay que predecir para poder adelantarse, para aprovechar las oportunidades. Y es que debemos conseguir crear valor antes que nuestra competencia.

Es cierto: hay comercios que mueren, pero los que están bien gestionados pueden ser eternos. La principal diferencia no está en el producto ofrecido ni en el local comercial, sino en la inteligencia de los directivos.

Porque, como dijo Peter Drucker:
«La mejor manera de predecir el futuro es creándolo.»