Perspectivas 2017: ¿Sólo sé que no sé nada? Y es que la situación económica en España es de lo más incierto en los últimos tiempos. Los factores macroeconómicos y políticos parecen más difíciles de pronosticar que nunca.

La inestabilidad política conlleva inestabilidad económicaejecutivo-perspectivas

Tantos meses sin un gobierno han dejado mella en la confianza del consumidor. Ya en 1992 James Carville, estratega de Bill Clinton, acuñó el famoso lema «es la economía, estúpido». Y hoy sigue siendo válido, en nuestra opinión.

Los inversores temen un incremento de la inestabilidad política europea y también en España.

Las dificultades para tomar medidas que incentiven la economía son previsibles por la necesidad de conseguir pactos políticos.

Tampoco se espera que se pongan en marcha reformas estructurales estando el gobierno en esta situación de minoría.

El aún elevado déficit público (4,6% del PIB previsto en 2016) es muy probable que impida o, al menos, dificulte los posibles estímulos presupuestarios. Todo esto podría llevar a un inversor a decir, como Kanye West:“I got a plan. Run away fast as you can”

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Expectativas y perspectivas 2017

Perspectivas 2017, evolución del ICC

Perspectivas 2017, evolución del ICC

A pesar del ligero retroceso de las expectativas en diciembre, el ICC recupera y supera los fuertes descensos experimentados los pasados meses de octubre y septiembre. Y termina, además, el 2016 en valores máximos del año.

El índice de confianza del consumidor (ICC) del mes de diciembre se sitúa en 100,7 puntos. Este el  máximo valor del índice a lo largo de este año, aunque todavía lejos de los máximos históricos del año 2015.

La media anual de 2016 (95,7 puntos) sitúa los datos de este año por debajo de los obtenidos en 2015 (102,9), pero por encima del resto de años de la serie, tanto en el caso del ICC como en el de sus dos componentes.

La media anual del ICC se sitúa en este año más de 5 puntos por encima de la media de los años anteriores a la crisis y más de 45 puntos por encima de la media de 2012 que supuso el punto más bajo de toda la serie.

Sin embargo el cuadro macroeconómico español sigue siendo positivo.

Tras dos buenos años de crecimiento del PIB las perspectivas 2017 indican un crecimiento del 2,3%. O de un 2.6% según el informe de CaixaBank de diciembre de 2016. Esto es muy alentador, especialmente si lo comparamos con el resto de la zona euro. Y es que en Europa el crecimiento previsto se cifra en un exiguo 1,3%.

Destaca la fortaleza del consumo interno, gracias al descenso continuado del nivel de paro. También la mejora continua de la contribución de las exportaciones netas es algo muy beneficioso.

El euro acumula una depreciación del 2,3% frente al dólar desde que la Reserva Federal de EEUU (Fed) decidió subir los tipos de interés en un cuarto de punto porcentual. También se ha depreciado en un 3,5% desde que el Banco Central Europeo (BCE) extendió la duración de su programa de compras al menos hasta diciembre de 2017.

Citando a Sócrates: “Solo sé que no se nada y, al saber que no sé nada, algo sé; porque sé que no sé nada”.

El crecimiento del PIB podría mantenerse por encima del 3%, según algunas estimaciones. Aunque todo dependerá de la evolución del precio del petróleo, de la política monetaria y de si el déficit acaba siendo más favorable de lo previsto.

Infografía: Perspectivas 2017 en economía española, según CaixaBank