Viñeta El Roto 4 septiembre, 2015

Viñeta El Roto 4 septiembre, 2015

La crisis de los refugiados sacude las conciencias europeas

Estamos reviviendo la pesadilla europea de hace 70 años, cuando millones de personas vagaban sin techo al terminar la Segunda Guerra Mundial.

A finales de 2013 el número de desplazados en todo el mundo alcanzaba ya los 51 millones.

[Tweet «Para cuando acabe 2015 habrá, al menos, dos millones de refugiados más.»]

En una noticia publicada por ABC en febrero de 2015 leemos: «Si envían fuerzas armadas a Libia nosotros enviaremos 500.000 inmigrantes». Este es esencialmente el mensaje enviado por la franquicia yihadista libia al Gobierno italiano. Y en el vídeo de la matanza de 21 coptos, un yihadista advirtió: «Estamos al sur de Roma.» En conversaciones telefónicas interceptadas por la policía italiana, los yihadistas amenazan con enviar a miles de barcos llenos de inmigrantes a las costas italianas. Hablan de «500.000 inmigrantes».

Los refugiados sirios, más de 4 millones de personas, se reparten entre Turquía, Líbano y Jordania. Otros ocho millones de personas han sido desplazados de sus hogares por los combates.

Desde que comenzó el conflicto en marzo de 2011, ni los países del Golfo ni demás árabes se han ofrecido a recibir a las víctimas de esa guerra. Hasta el momento, se han limitado a ofrecer ayudas económicas a los países y organizaciones para el socorro humanitario, pero nunca una parte de su territorio para acoger a los refugiados.

[Tweet «Europa ha acogido a ya a 338.000 refugiados en los siete primeros meses de 2015.»]

Una minoría europea rechaza la llegada de estas personas. Una bochornosa muestra de ello ha sido el incidente en la isla griega de Kos, cuando un grupo formado por entre 15 y 25 individuos armados con bates de béisbol atacaba a personas refugiadas en Kos al grito de «¡Volved a vuestros países!» y otros comentarios despectivos.

Refugiados duermen en la estación de Keleti, en Budapest, el 3 de septiembre de 2015 (Reuters)

Una iniciativa solidaria que se mueve por redes sociales está proporcionando alivio a los recién llegados, presionando a los políticos a tomar decisiones, a buscar soluciones. Y son muchos más los que ayudan, ofreciendo incluso sus casas para acoger a estas personas.

En cualquier caso, hay que ser conscientes de que la llegada a Europa de esta gran cantidad de personas cambia en gran medida las variables macroeconómicas.

Son personas sin empleo (Incrementarán las tasas de paro en sus países de acogida) y con una formación mínima o, al menos, diferente a la europea entre otras consideraciones.

Y a esta terrible crisis humanitaria también debemos unir problemas como la crisis en la economía de China, o el previsible cambio en la política monetaria de Estados Unidos.

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, estimó que una esperada subida de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos tendrá a medio plazo el efecto de normalizar la economía. Sin embargo, esto tendrá un efecto negativo en las económicas emergentes, como es el caso de Turquía, ya que parte de la inversión dejaría estos países para acudir a los Estados Unidos.

Recientemente Draghi, rebajó el crecimiento europeo hasta el 1,4%, descartando una inflación por encima del 2% en los próximos dos años (1,8% para 2017). Se antoja muy complicado el qué hacer ante esta situación, mucho de los países europeos aparecen con unos niveles de endeudamiento muy altos, lo que complica estímulos fiscales y presupuestarios.

Por otra parte, la actual fortaleza del euro dificulta la situación y supone una traba a la exportación de los bienes y servicios europeos. Podríamos decir que el movimiento chino ha neutralizado los seis meses de compra de activos financieros que el BCE está llevando a cabo.

Complicados tiempos nos está tocando vivir. Amenazas y oportunidades que los empresarios de cualquier tamaño deberán calibrar con cuidado y perspectiva antes de tomar sus decisiones. La ética y la responsabilidad social corporativa nos obliga a encontrar soluciones que mejoren el bien común.

Debemos «domar el dragón» (Drucker, 1984)

«Lo propio de la responsabilidad social de las empresas es domar al dragón.

Esto es, convertir un problema social en una oportunidad económica y en beneficio económico, capacidad productiva, competencia humana, empleos bien retribuidos y salud»

Leer más:

  • Los refugiados sirios, acogidos en Europa, rechazados por el mundo árabe.
  •  Un planeta en crisis
  • “Nos sobran motivos para emigrar”
  • Los refugiados en la isla de Kos sufren ataques y tienen que soportar «condiciones infernales»
  • ‘Gracias, que Dios os bendiga’
  • Nuevo escenario económico mundial – elEconomista.es
  • De Guindos: ‘La subida de los tipos interés en EEUU normalizará la economía’
  • Una Unión, 27 malos modos de ‘acoger’ a los refugiados. Noticias de Mundo