En mi último post, hablaba de que muchas operaciones se cierran en la comida de trabajo, cena, etc.

Esto es resumir mucho, en realidad es un proceso pero, que se suele iniciar, desarrollar y/o finalizar con una comida. Es una de las mejores maneras de agasajar a nuestros clientes.  Pero, no sólo sirve para esto.  En realidad, comer le gusta a todo el mundo.

Desde el principio de los tiempos, el ritual de la comida es una manera de socializar que ayuda a entablar relaciones y a transmitir una imagen muy positiva.  Dependiendo de nuestro objetivo, negocio, presupuesto, etc., podemos elegir entre diferentes eventos, los cuales todos tienen en común el ofrecimiento de una comida de trabajo.

Hablo de comida como término general pero, dependiendo del momento que se realice será desayuno, almuerzo o cena.  Podrá ser formal o informal, de pie o sentados, en un restaurante, en la empresa, en casa…

¿Y cuál es nuestra vestimenta más apropiada?  La elegida con sentido común.  Para ello deberá adaptarse al momento del día en que se realice el evento, teniendo en cuenta la actividad a la que se dedica nuestra empresa.

Hoy me centraré en la vestimenta de una mujer trabajadora y con una apretada agenda social.  Para no extenderme demasiado, os daré unas pautas muy generales para los tres momentos del día: mañana, tarde y noche.

Lo ideal es tener un “fondo de armario” que te pueda sacar de cualquier apuro con elegancia.  No hace falta que sea muy extenso pero, si ha de ser de calidad.

Es aconsejable tener un vestido corto, de buen tejido, de líneas sencillas que te siente fenomenal y, que combinándolo con los complementos adecuados puedas adaptarlo a cualquier momento del día.

Tengo la cena de...¿Qué me pongo?

Tengo la cena de…¿Qué me pongo?

Mañana:

Si tienes un desayuno, reunión o almuerzo de trabajo puedes ir vestida de la manera que vayas habitualmente a trabajar por la mañana.  Por ejemplo: un vestido, traje pantalón, falda y blusa, incluso jeans con una americana.  Eso si, siguiendo las pautas de las que ya os he hablado otras veces: perfectamente planchado, tejidos de buena calidad, escotes no muy exagerados, faldas no muy cortas…

Todo ello acompañado del peinado y maquillaje adecuados.

Si vas a pasar todo el día en el trabajo, procura que el calzado sea cómodo pero, sin renunciar al estilo adecuado.  Los tacones están desaconsejados desde el punto de la mañana.  Puedes ir aumentando la altura del tacón conforme pasan las horas y, te acercas a la tarde-noche.

Tarde:

Permite intensificar los detalles.  Como indico en el párrafo de arriba te permite más tacón, por ejemplo.  También puedes aumentar la intensidad de tu maquillaje.  Los complementos te darán un aire “más vestido” que te permitirá lucir una imagen personal adecuada en el cóctel o lo que tengas en tu agenda al salir del trabajo.

Noche:

Para la noche hay más libertad, sobre todo para nosotras que, podemos elegir entre tanta variedad de prendas.  Si que estaría bien lucir tejidos más selectos, más nocturnos como sedas, terciopelos… Los complementos pueden ser más exagerados, siempre y cuando estén acordes con tu personalidad.  No olvides que ante todo has de ser tu misma, con naturalidad.  Para ello has de estar cómoda con tu estilismo elegido.  Nunca debes sentirte disfrazada.

Para terminar me gustaría recordar que estamos hablando de comidas pero, dentro de un ambiente laboral: comidas y cenas de empresa y/o de negocios.  Aquí van mis últimas tres recomendaciones:

  1. Se siempre puntual.
  2. Procura tomar alimentos que te resulten fáciles de comer.
  3. Prudencia con el alcohol.
Lourdes Pomares, Personal Shopper

Lourdes Pomares, Personal Shopper

Si todavía te surgen dudas, no dudes en llamar a un profesional para que te asesore.

Y si te puedo ayudar en algo, no dudes en ponerte en contacto conmigo (info@personalshopper-lp.com)

¡Hasta la próxima!