Benetton es una empresa con temperamento herético y visceralmente latino, utilizando la más estrambótica estrategia de posicionamiento sensacionalista y sadomasoquista, que le está proporcionando intencionadamente un extraño resultado: el de provocar y ser permanentemente fuente de escandalosas noticias.

BENETTON es la obra personal, quizá demasiado «personal», del genial italiano Luciano BENETTON, en comandita con su heterodoxo creativo Toscani, es algo fuera de las normas a lo que estamos acostumbrados.

Una enorme y original red multinacional.

Más de 7.000 establecimientos franquiciados BENETTON y, de ellos, 500 en España, ofrecen sus ropas multicolores en 110 países. Sólo McDonald le supera en número de puntos de venta.

Los franquiciados han de pagar un «royalty» para financiar las poderosas campañas de Publicidad y no se les admite la devolución de la mercancía, junto a otras condiciones muy onerosas que luego examinaremos.

Sólo con 83 agentes en todo el planeta, la empresa mantiene permanentemente controlados «sus» puntos de venta y vigila los diversos mercados nacionales desde su casa central de Treviso (Italia).

El Offering de BENETTON

La empresa adapta «al minuto» sus prendas a los gustos de cada mercado tiñéndolas y estampándolas a última hora, según los gustos y tendencias de la moda de cada país o región, sirviéndose para ello de tintorerías locales.

Sólo en lo esencial para mantener su nivel de calidad, se reserva el diseño, el corte, la estampación y el embalaje.

Esta forma de actuar proporciona a la logística de Benetton una extraordinaria versatilidad y agilidad, al tiempo que reduce a un mínimo los riesgos de fracaso en un sector tan dinámico, imprevisible y voluble como la moda juvenil.

 [Diccionario de Marketing y Publicidad MarketReal]