Se nos cuenta que los mercados atacan la economía española. Y que es este ataque de los especuladores la causa de todos nuestros males. Y nos indignamos, claro.

Empecemos por acordar las definiciones, que es la mejor forma de entendernos.

Definición de especulador: entidad que especula (imagina un posible contexto futuro) comprando algo cuando cree que está más barato para luego venderlo cuando esté más caro. Si eso ocurre, claro. Porque pueden equivocarse y perder si se ven obligados a vender antes de que suba lo suficiente el precio.

Definición de mercado:

  • Desde el punto de vista de los compradores, entidades que demandan algo, que pretenden comprarlo si las condiciones les interesan.
  • Desde el punto de vista de los vendedores, entidades que ofrecen algo para venderlo si las condiciones les interesan.

Por lo tanto, tenemos entidades que están tratando de «comprar» bonos/deuda que les ofrezcan una rentabilidad elevada con un riesgo adecuado a sus preferencias. Normalmente, los más arriesgados compran acciones, y los que toman deuda pública suelen ser los menos arriesgados.

Estas entidades, además de a los grandes inversores, representan a millones de pequeños inversores: todos los que han utilizado los servicios de la banca para rentabilizar sus ahorros. Los padres de familia, para entendernos.

Y, como cualquier comprador, buscan señales, síntomas, que les ayuden a «especular», a imaginar cual va a ser el contexto futuro. ¿Recuperaré lo que «presto» con sus intereses, o lo perderé?

Por eso, la prima de riesgo es importante. Representa el sobre-precio que debe añadir al interés habitual de la deuda para poder convencer a los inversores, para compensar su riesgo. Es lo que tendremos que pagar de más.

Y ahora, veamos qué síntomas estamos ofreciendo a estas entidades a las que queremos convencer de que nos presten su dinero para poder pagar nuestros gastos. Una pista: Gabriel Calzada, presidente del Instituto Juan de Mariana, alerta de que “los inversores huyen del bono español porque no creen que la situación de nuestro país sea sostenible”.

Con este escenario, el Tesoro prevé adjudicar este jueves entre 2.500 y 3.500 millones de euros en una emisión de bonos a tres años con cupón del 3,40%, la primera subasta tras el anunció de elecciones anticipadas para el próximo 20 de noviembre y la decisión de Moody’s de poner la deuda de España en perspectiva negativa.

Más información: Heraldo de Aragón