Debe pensar que los hosteleros españoles no saben gestionar sus negocios. Son tan tontos, que el estado tiene que legislar para obligarles a atender a unos segmentos de población claramente rentables y que tenían (craso error) absolutamente desatendidos.

Según Europa Press: “La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, ha lanzado un “mensaje de confianza” a los hosteleros ante la aprobación de la nueva ley del tabaco, que prohibirá fumar en bares, locales de ocio y restaurantes. Ha asegurado a estos empresarios que “no se quedarán sin clientes” y les ha animado a ver “una oportunidad” en la nueva norma, con la que incluso podrían atraer a nuevos clientes entre los sectores sociales más vulnerables al humo del tabaco –como los menores o la tercera edad– y, en general, entre los no fumadores, que representan el 70 por ciento de la población en España.”

Claro, así, a base de los que gasten los niños y los ancianos, levantarán el negocio. Y podrán pagar el canon de la SGAE por la música ambiente.

Hablando en serio, esto no tiene nombre.