¿A mamá o a papá? ¿Social media o prensa?
Algo así es lo que sienten los anunciantes ante la disyuntiva de repartir su presupuesto ante medios que se le presentan como antagónicos.
Los anunciantes están apostando por social media empujados por dos cosas: se lo han vendido como la panacea y, además, es mucho menor la inversión necesaria. Pero siguen sin confiar y suelen asegurar la jugada con publicidad tradicional, donde está el grueso de la inversión.


