Ya sabemos que lo más agradable es hablar de creatividad y no de presupuesto. Pero es que un buen plan de comunicación empieza y termina hablando de presupuesto.
En el briefing, además de fijarnos los objetivos a conseguir, el anunciante debe asignar un presupuesto para conseguirlos. Es evidente que, por ejemplo, una pequeña cadena de tiendas locales no puede competir con El Corte Inglés, precisamente por el presupuesto disponible.


